lunes, 29 de febrero de 2016

LA HISTORIA DE PETER ( Vera )


Esta historia cuenta la vida de Peter que en la actualidad tenia 8 años. Un día cuando iban de viaje sus padres, su hermano y él tuvieron un accidente de tráfico. Peter fue el único que se salvo aunque estuvo grave en un hospital.
Tras siete semanas se recuperó totalmente pero tenía un problema, sus abuelos eran muy mayores y no tenía tíos, por lo tanto, nadie podía cuidar de él.
Ante esta situación acabo en una casa de acogida, fue pasando de familia en familia, en todas las casas le pegaban, le insultaban, no le daban cariño, ni juguetes. Cuando llegaba su cumple no le daban regalos y le daban comida diferente que a sus otros hijos.
Un día llego una familia son su hijo Max y adoptaron a Peter.
Él se los pasaba muy bien con Max y la familia le daba cariño y lo que él quisiera.

Desde ese día Peter no volvió a estar triste nunca.

miércoles, 24 de febrero de 2016

LOS HERMANOS ( ANDER )


En una ciudad de Madrid vivían dos hermanos, Ander y Unai que se querían muchísimo. Ander era el hermano mayor que desde pequeñito siempre ha estado cuidando a Unai, y era muy bueno. Unai, era el hermano pequeño, un poco travieso, pero muy simpático. Desde pequeños iban juntos a todas partes. Les encantaba ir con su padrea ver paridos de fútbol, jugar en el parque y ver deportes en la televisión .Cuando se sentaban a la mesa a comer, siempre lo que a uno no le gustaba se lo comía el otro .Estaban  muy unidos y entre ellos no solían pelearse casi nunca. Pasaron los años y se hicieron mayores, cada día se sentían más unidos. Como eran adultos ya no jugaban a cosa de niños, pero seguían viendo deportes juntos, echaban partidas de PlayStation y empezaron a salir con los mismos amigos, hasta que un  día Ander se casó y se fue a vivir a otra ciudad. Unai se fue a vivir a la misma ciudad que su hermano, muy cerca de Ander, ya que empezó a estudiar en la un universidad .Una noche a las cuatro de la mañana Ander se despertó sobresaltado .Se puso su cazadora y unos zapatos y salió rápido para la casa de su hermano. Llamo y llamo varias veces con insistencia hasta que Unai abrió .Al verle se asustó.
-Ander ¿Qué hace aquí a estas horas? ¿Te pasa algo? –Dijo Unai.
Ander muy nervioso no podía responderle.
¿Estas enfermo? ¿Necesitas algo?
¡Dímelo por favor ¡ Me estoy poniendo muy nervioso Ander.
¡Ya sabes que puedes contar conmigo para lo que sea ¡
Su hermano Ander le miro a los ojos y tranquilizándole le dijo:
¡No es nada hermano ¡ Estaba durmiendo y soñé que había un incendio en tu edificio y que estabas muy grave .Sentí  que tenía que venir para comprobar que solo era un sueño y que en realidad te encuentras bien.
Unai sonrió y dijo a su hermano:
-Muchas gracias por preocuparte por mí, no he tenido ningún incendio en mi edificio, estoy bien  .Solo tuviste un mal sueño, tranquilízate.
Unai estaba muy feliz .Su hermano había ido en plena noche a su casa, solo para asegurarse de que se encontraba bien .No había duda de que los dos hermanos se querían muchísimo. Tanta alegría les quito el sueño, así que se pusieron a recordar viejos tiempos y momentos de su infancia y echaron partidas de fútbol en la PlayStation hasta el amanecer.
                                                            


                                                                                    FIN
                                                        

                                                            ANDER GARCIA MAUS


Florín y sus 3 amigos (Hugo)

                                      
Erase una vez 3 amigos que decidieron dar un paseo por el bosque. Estando ya muy dentro del bosque apareció una luz brillante que volaba muy rápido y desprendía rayos de luz y color, los tres amigos intentaron cogerla un día, otro día, ellos querían cogerla y llevársela a su casa.
Cuando por fin pudieron cogerla se dieron cuenta de que era una hada ella les dijo que pidiesen un deseo que ella se lo concedería, pero que entre deseo y deseo tendría que pasar un tiempo y que su luz dependía de la energía que gastase y Florín que así se llamaba les explico que concediendo deseos gastaba bastante energía.
Uno de los amigos pidió una casa en un árbol para que los 3 amigos pudiesen ir todos los días a verla y jugar con ella.
Otro dijo que él también se conformaba con la casa y así podían disfrutar con ella día a día.
Y un tercero no paro de pedir deseos uno detrás de otro, Florín poco a poco se encontraba mas cansada y apagada ya no tenía fuerzas ni para levantar la cabeza. El niño no paraba de pedir deseos, hasta que sus amigos le encerraron en la casa del árbol y se llevaron a Florín lejos para que no lo escuchara.
Pasaron los días y Florín poco a poco se iba recuperando muy despacito  gracias a los dos niños que día a día la cuidaban.
El amigo que estaba en la cabaña, estaba aburrido y echaba de menos el salir a jugar con sus amigos y Florín. Pasados unos días sus amigos y Florín fueron a pedirles perdón. Florín estaba totalmente recuperada, volaba y jugaba muy contenta, llenaba de flores y luz todos los sitios por donde pasaba, siempre jugando con los niños que tanto la habían cuidado.
Un día el niño “pidón” que así era como le llamaban decidió reunirse en la casa del árbol con sus amigos y Florín para pedirles perdón y que le admitieran de nuevo en el grupo.
Los dos amigos y Florín cuando se acercaban a la casa del árbol iban con miedo no sabían que su amigo muy arrepentido les iba a pedir perdón.
Estando en la casa del árbol reunidos comienza hablar el niño “pidón”, arrepintiéndose de su actitud y rogando le admitieran en el grupo. Sus amigos y Florín aceptaron, volvieran a jugar todos juntos y desde la casa observaban las maravillas que realizaba Florín.
Florín le dijo que a el no le había concedido ningún deseo, y el niño la pidió “un gran abrazo”.
Florín se puso muy contenta, ya que estos deseos no le gastaban nada de energía. Desde entonces todos los días son muy  felices para los 3 amigos y Florín.





Hugo Prieto Del Sol. 5 º A 

martes, 16 de febrero de 2016

El Hada que no podía volar (Jorge)


Elga, no era un hada como las demás. Había nacido sin las alas y eso además de ponerla muy triste era un gran problema.
Al  ser tan pequeña, su vida estaba llena de pruebas que tenía que superar día a día.
Pero lo peor era que tampoco tenía la magia que se almacenaba en las alas. Esto hizo que tuviera que depender de los demás para hacer las cosas.
Elga trabajó mucho para controlar poco a poco la magia. Construyó unas pequeñas alas con seda y colores de las flores del bosque y empezó a intentar volar.
Durante mucho tiempo, los intentos fueron fracasos y algunas hadas malas se reían porque no sabía volar. Estas que volaban todos los días y presumían pronto se darían cuenta de que no todo en la vida era volar.
Después de mucho trabajo Elga consiguió controlar la magia y se sintió muy bien.
La magia es más importante, si controlas la magia no sólo vuelas sino que puedes hacer feliz a mucha gente.

                                                           
          

                                                                                             Jorge Álvarez Ramos

viernes, 12 de febrero de 2016

LAS DOS HERMANAS (Lourdes)


            Hace muchos años, a las afueras de un pueblo de Toledo, vivía una familia que tenía dos hijas.  El padre trabajaba en el campo y la madre trabaja cosiendo y limpiando las casas a la gente. Las dos hijas, eran tan distintas, que casi entre ellas no se hablaban. Bea, la hija mayor era alta y delgada, muy perezosa, siempre estaba cansada y amargada, no se hablaba con nadie, por eso no tenía amigos. Su rostro parecía de estar siempre enfadada. Laura, la hija pequeña era bajita y gordita, muy alegre y siempre dispuesta a trabajar y ayudar en casa a sus padres y a la gente, era muy simpática y amiga de todos los vecinos del pueblo. Siempre estaba cantando y feliz.
            Un día, Laura le dijo a su hermana Bea que la acompañase hacer unos recados que le había mandado su madre y a comprar medicinas para una vecina del pueblo que estaba enferma y Bea le dijo que eso era aburrido y que quería dormir, que tenía pereza de ir hasta el pueblo.
            Mientras Laura se fue hacer los recados, Bea después de dormir un rato, decidió salir a pasear por el campo y vio a un conejo que estaba atrapado en una red colgado en un árbol y éste le pidió ayuda, pero ella le contesto:
- No sirve de nada perder mi tiempo en ayudarte, ya te han cazado y te van a comer. Y se fue a su casa a seguir durmiendo.
            De vuelta a casa, pasó Laura por aquel campo y vio al conejo atrapado y éste le pidió ayuda y rápidamente Laura fue a su casa, cogió un cuchillo y corto la cuerda, el conejo le dio las gracias.
            Al día siguiente, Laura salió muy temprano con sus padres de casa para ir al pueblo a comprar. Bea, se quedó dormida pero de repente llamaron a la puerta. Se asomó por la ventana y vio a un joven llorando porque se había caído y se había echo un corte en la pierna. El joven la pidió ayuda porque estaba sangrando y le dolía mucho, pero Bea, giro la cabeza y volvió a su cama a dormir, pensando en silencio:
- Que pereza bajar abrir la puerta y que se creen que tengo ganas de ayudar, ¿cómo si a mí me ayudasen los demás? Y volvió a quedarse dormida.
            El joven, se sentó al lado de la casa y lloraba de dolor mientras su pierna sangraba. Entonces, apareció Laura y al ver al joven sangrando se acerco, le ayudo a levantarlo y le paso a su casa, le estuvo curando la herida y le puso un vendaje para que no sangrase. Éste le dio las gracias y le dijo que la acompañase a su casa, Laura al principio dijo que no, pero después acepto.
            Cuando llegaron a la casa del joven, la sorpresa de Laura fue al ver que vivía en un palacio y que era el hijo de los Reyes de Toledo. La reina, tan agradecida estaba de que hubiera ayudado a su hijo, le ofreció como recompensa quedarse a trabajar en el castillo como su dama de honor. Laura llena de alegría acepto y se fue tan feliz a su casa.
            Cuando llego a su casa, se lo contó a sus padres y éstos se pusieron muy alegres  por su hija, por fin iba a tener un trabajo digno, pero faltaba Bea, que había salido a dar una vuelta por el campo. Pasaron las horas, y empezó a llover, había una fuerte tormenta. Bea, comenzó a correr y cayó al suelo, se hizo mucho daño y no podía levantarse. Pasaba por ahí el conejo que no quiso ayudar y ella le pidió ayuda, a lo que el conejo le contesto:
- Recuerda que yo para ti ya estaba muerto, no me ayudaste cuando te necesitaba, ahora yo tampoco te voy ayudar. Y se fue riéndose de allí.
            Bea muy triste empezó a llorar y a gritar, pero nadie la quería ayudar. Laura salio de su casa en busca de su hermana y escucho sus gritos de ayuda. La encontró y la llevó a su casa. Bea, después de curarse la herida, le dio las gracias a su hermana y desde ese día se dio cuenta de que si brindas tu ayuda a los demás, cuando menos te lo esperes también te ayudaran a ti.
            Desde ese día las dos hermanas fueron felices y Bea, se convirtió en una chica más amable y siempre ayudaba a la gente y a los animales si lo necesitaban.

-- FIN --

martes, 9 de febrero de 2016

LA NIÑA SIN INFANCIA (Carla )

Esta es la historia de Natacha, una joven de dieciocho años, que aparentemente su vida había sido normal, pero no era cierto. La madre de Natacha era madre soltera, ya que su pareja la dejó cuando supo que iba a ser padre. Natacha fue criada por sus abuelos, ya que su madre tenía una discapacidad cerebral, pero cuando Natacha cumplió los doce años su abuelo le dijo que tenía que cuidad ella de su madre, así que Natacha no tenía amigas ya que no podía dejar a su madre sola ni un momento. Ella quería ser enfermera, decidió dejar a su madre a cargo de una señora que la cuidaba desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la tarde. Cuando llegó al instituto le pusieron de mote “ la muerte” porque no se relacionaba, ni hablaba con nadie, así se pasó un año y medio, hasta que una profesora le dijo que se apuntara al teatro del instituto, allí fue donde Natacha empezó a hacer amigas y a relacionarse con gente de su edad.
Natacha a sus dieciocho años empezó a tener muchas amigas de verdad y las amigas la ayudaron, ya que es la persona que más quiere en el mundo.
Natacha a los veinte años encontró un trabajo y al tener dinero llevó a su madre al mejor hospital de Fuenlabrada y la curaron de su problema cerebral y la madre de Natacha y ella fueron felices para siempre.

                                                                       Carla Carmona